La solidaridad desafío para el tercer milenio en la formación sacerdotal La solidaridad al principio sólo tenía connotación sociológica; se lo emplea por primera vez en la Iglesia el año 1963, en la Encíclica Pacem in Terris de Juan XXIII. La solidaridad no es un "sentimiento superficial", no es el "trabajar para los pobres", tampoco es "dar una limosna", entender a este nivel sería atentar contra este valor importante; la verdadera solidaridad, es empeñarse por "defender el bien de todos" y un "comprometerse por compartir"